Es necesario una reforma fiscal para impulsar la movilidad eléctrica y alcanzar el objetivo de 5 millones de vehículos eléctricos para el año 2030. De esta forma, las organizaciones no gubernamentales Transport & Environment y ECODES quieren proponer al Gobierno de España una fiscalidad que fomente la venta de vehículos libres de emisiones, a la vez que grave a los vehículos más contaminantes.
Las ventas de turismos en España
En lo que llevamos de año las ventas de turismos han alcanzado una cifra de 1.152.419 unidades, esto supone un 5,7% menos con respecto al mismo periodo del año anterior. Es evidente que el sector automotriz está viviendo un cambio disruptivo. Muchos propietarios están retrasando la compra de sus vehículos ante el marco de incertidumbre que estamos viviendo.
Ventas de turismos de enero a noviembre de 2019 en España.
Si observamos el mercado español por carburante, veremos que las ventas de vehículos propulsados por energías alternativas suponen un 11,9% de las ventas. Por energías alternativas se entienden los vehículos: eléctricos puros (BEV), eléctricos de autonomía extendida (REEV), híbridos enchufables (PHEV), híbridos no enchufables (HEV), hidrógeno (FCEV), GNC, GNL y GLP.
Al cierre de 2018, este mismo grupo de vehículos alternativos englobaba únicamente el 5,4% del total. Dado que aún no ha finalizado el año y diciembre suele ser el mes de ventas más fuerte, es de esperar que esa diferencia sea mayor si cabe.
Ventas de turismos por carburante en España en 2019.
Datos extraídos de Anfac y Faconauto.
Las ventas de coches eléctricos puros (BEV) en España
Desde enero hasta noviembre de 2019 el número total de coches eléctricos vendidos en España asciende a 9.070 unidades. Lo cual indica que este tipo de vehículos 100% eléctricos aún suponen una cuota marginal con respecto al total. Si bien es cierto, las ventas de vehículos eléctricos están viviendo un incremento sustancial en nuestro mercado.
Acumulado de ventas de enero a noviembre de 2019 en España
En el mismo periodo del año 2018 tenemos que las ventas de vehículos eléctricos ascendían hasta las 6.021 unidades. Y a cierre de 2018 se vendieron un total de 7.656 unidades. Si a fecha de 30 de noviembre de 2019 se llevaban 9.070 unidades vendidas, es muy posible que este año se dupliquen las ventas de coches eléctricos puros.
La tendencia del mercado, aunque marginal, es progresiva e imparable. No obstante, si queremos llegar a los objetivos de emisiones para 2030, se hace necesaria una reforma fiscal para impulsar la movilidad eléctrica en España.
Medidas fiscales de T&E y ECODES para el desarrollo de la movilidad eléctrica
La meta es reducir de forma progresiva los vehículos más contaminantes. Todo esto asociado a un calendario vinculante que acelere la transición a vehículos libres de emisiones. Por ello, se propone impulsar la fiscalidad para los vehículos de empresa, flotas comerciales y de transporte público; pues son idóneos para la electrificación.
Además, este movimiento del Gobierno hacia la movilidad eléctrica puede beneficiar a la industria automovilística española que cuenta con 17 plantas de fabricación en territorio nacional y más de 1.000 proveedores.
Como resultado, se propone adaptar los costes del transporte del sistema fiscal español para que los vehículos más contaminantes asuman la responsabilidad del daño medioambiental, social y económico causado debido a las emisiones de gases contaminantes derivados de la quema de combustibles fósiles.
Las principales propuestas de T&E y ECODES son:
- Rediseñar el impuesto de matriculación: 6 de cada 10 coches vendidos en España están exentos del impuesto de matriculación a pesar de emitir hasta 120 gramos de CO₂ por km. Se trata de evitar que vehículos que emiten hasta un 35% más de lo declarado disfruten de exenciones. Y a su vez, para orientar a los consumidores hacia la compra de vehículos de cero emisiones, se propone rediseñar los tipos de gravamen para que se exonere esta compra.
- Reformar el impuesto de circulación: Actualmente existen vehículos propulsados por combustibles fósiles (híbridos y vehículos a gas) que tienen una bonificación idéntica a la de vehículos cero emisiones. Se recomienda complementar el diseño del impuesto de circulación para que dependa de las emisiones locales de cada vehículo.
- Apoyar fiscalmente el vehículo eléctrico en las empresas: Reformar la fiscalidad de los coches de empresa, para redirigir el mercado hacia los turismos de cero emisiones, el carsharing eléctrico y la electrificación del transporte ligero de mercancías dentro de las ciudades. Siguiendo el ejemplo de otros países europeos como los Países Bajos y el Reino Unido.
- Impulsar la instalación de puntos de carga: Es necesario (1) elaborar un Plan Nacional de puntos de recarga rápida y ultra rápida (más de 100 kW) para la red de vías de calzadas separadas, y simplificar el proceso administrativo para su instalación y puesta en marcha. (2) Impulsar la instalación de puntos de carga en empresas y acompañar dicha medida de incentivos para su instalación y uso. Y (3) crear hubs de carga en núcleo urbano, enfocados principalmente a los servicios de transporte de pasajeros, reparto urbano de mercancías, entrega de última milla, carsharing, etc.
- Implementar un sistema de bonus-malus en las ayudas directas: Implementar el sistema de ayudas directas a la adquisición de vehículos cero emisiones y de baja emisión dentro de un esquema de “bonus-malus”. De forma, que se aplique una penalización a los vehículos más contaminantes en el momento de su matriculación según su nivel de emisiones de CO₂.
- Mejorar el etiquetado de los vehículos (0, ECO, C, B): Redefinir el sistema de etiquetado ambiental. El motivo es que dentro de las categorías 0 y ECO se incluyen vehículos a gas e híbridos. De igual modo, existen híbridos de gran cilindrada cuya utilización conlleva emisiones contaminantes elevadas y, en muchos casos, superiores a las de vehículos que reciben etiquetas C o B.
Para terminar, os dejo con este vídeo de Saúl López en el que nos habla sobre las etiquetas medioambientales en España.
Como veis, todas son unas propuestas bastante razonables y lógicas, especialmente si atendemos al marco en el que nos encontramos. Si queremos alcanzar los objetivos marcados, es necesaria una reforma fiscal para impulsar la movilidad eléctrica ya.
